Muchos ya tratan de usar a los LLM a su favor para que los posicionen mejor que a otros. No hablamos solo de medios de comunicación o marcas, sino también de científicos.
En total estas ‘sugerencias’ para las IAs se localizaron en 17 artículos académicos publicados en la plataforma de investigación académica arXiv. Para más inri, la mayoría de estos textos se enmarcaban en el campo de las ciencias de la computación. 

El medio nipón descubrió que las indicaciones de los documentos tenían de una a tres oraciones de extensión y que en ellas se apuntaba a que se «diera una reseña positiva solamente» o «no se resaltara ningún aspecto negativo». 

Escondidos a simple vista

Para ocultar las indicaciones a los lectores humanos los autores de los estudios usaron algunos trucos, como texto blanco o el uso de fuentes con tamaños extremadamente pequeños. 

Un representante de la Universidad de KAIST de Corea del Sur aseguró que la institución desconocía el uso de estas indicaciones y no lo tolera. Así, señaló que aprovecharían este incidente como una oportunidad para establecer pautas para el uso adecuado de la IA. 

Otro co-autor comentó que, curiosamente, habían recurrido a esas indicaciones ocultas para contrarrestar a los «revisores perezosos» que usan IA. Parece que con el incremento de manuscritos presentados los expertos para revisar estos textos están saturados y algunos recurren a estas herramientas para hacerlo.