Flo Health, la empresa detrás de Flo, una de las aplicaciones de seguimiento menstrual más populares a nivel global, ha llegado a un acuerdo para resolver una demanda colectiva presentada en EE.UU. por la cual se acusaba a la compañía de compartir datos sensibles de sus usuarias con terceros sin su consentimiento explícito.
La demanda se centraba en la integración por parte de Flo de kits de desarrollo de software (SDKs) de empresas tecnológicas externas, entre las que destacan gigantes como Meta y Google. Estos SDKs, diseñados para analizar y optimizar el funcionamiento de la aplicación, habrían permitido recopilar y transmitir datos sumamente personales -incluyendo información sobre ciclos menstruales, síntomas físicos asociados, actividad sexual, estados de embarazo y otros aspectos de salud íntima- sin que las usuarias dieran una autorización clara y consciente para dicho tratamiento de sus datos.
Los demandantes argumentaban que esta práctica infringía leyes clave de privacidad del estado de California, como el Invasion of Privacy Act (Ley de Invasión de la Privacidad) y la Confidentiality of Medical Information Act (Ley de Confidencialidad de la Información Médica).
La acusación sostenía que Flo no sólo violó la confianza de sus usuarias sino que también puso en riesgo la confidencialidad y seguridad de información altamente sensible, aumentando el peligro de que esta pudiera ser usada para fines comerciales o publicitarios sin control.
Flo pagará el precio, pero no su responsabilidad
Flo Health ha mantenido una postura firme negando cualquier infracción o responsabilidad legal en estos hechos. Sin embargo, optó por cerrar el caso mediante un acuerdo extrajudicial, evitando así la prolongación del litigio y el posible daño reputacional y económico que una sentencia adversa podría suponer. Su equipo legal ha confirmado que la decisión no implica una admisión de culpa, sino una estrategia para centrar recursos en otras áreas y cumplir con las normativas vigentes de privacidad.
Cabe recordar que este no es el primer problema de Flo relacionado con la privacidad de datos. En 2021, la compañía fue objeto de una investigación por parte de la Comisión Federal de Comercio (FTC) de EE.UU, que concluyó con un acuerdo en el que Flo se comprometía a mejorar sus prácticas de manejo de datos, someterse a auditorías independientes y ser más transparente con sus usuarias sobre qué información recolecta y cómo la utiliza.
Por otro lado, el proceso judicial sigue abierto contra Meta, que fue considerada por el jurado como responsable de interceptar datos confidenciales de las usuarias de Flo de manera ilegal.

