En Escudo Digital ya hemos hablado en varias ocasiones de cómo un único ataque de ransomware puede hacer un grave daño económico y reputacional a una compañía, avocándola incluso a su cierre definitivo, como le ocurrió a la empresa de transportes británica Knights of Old.
Este ha revelado cómo le afectó que en 2023 el conocido grupo de ransomware Royal se infiltrara en sus sistemas y, posteriormente, cifrara datos críticos, incluyendo contratos, facturación y comunicaciones.
Hablamos de una compañía que llegó a operar en su apogeo más de 5.000 tiendas minoristas en Alemania, cerrando asociaciones con gigantes de las telecomunicaciones en el país como Deutsche Telekom y 1&1 y facturando 70 millones de euros anuales.
Einhaus, fundada por Wilhelm Einhaus, fue una pionera en la oferta de servicios de seguros para teléfonos móviles, proporcionando también un programa de reparación y reemplazo de smartphones las 24 horas del día.
El principio del fin
Los atacantes dejaron la impronta de su ataque hace un par de años usando un curioso método: avisaron del hackeo mediante las impresoras de toda la oficina. En esta misiva dirigían a las víctimas a la dark web para obtener más instrucciones.
Los acuerdos automáticos de primas y las conciliaciones de comisiones con los socios de seguros fallaron, lo que hizo necesario un cambio a procesos manuales que introdujeron ineficiencias, demoras y déficit de ingresos. La paralización de sus sistemas llevó a Einhaus a perder millones de euros.
Así, sus daños totales alcanzaron una cifra de 7 dígitos. Además, habría que sumar los 200.000 euros en Bitcoin que la telco desembolsó con la esperanza de recuperar el acceso a sus datos críticos.
Wilhelm Einhaus ha relatado lo ocurrido vívidamente, señalando como ningún sistema podía arrancar, dejando a la organización atada de pies y manos.
Desde que se produjo el incidente Einhaus se vio obligada a reducir su plantilla de 170 trabajadores a solo ocho, vendiendo propiedades e inversiones para compensar algunas pérdidas y mitigar las crisis de liquidez.
Por otro lado, tres empresas del grupo se han visto avocadas a la figura del concurso de acreedores. Asimismo, sus servicios de reparación de teléfonos móviles se han suspendido.
El fundador de la firma telefónica alemana también ha contado que las autoridades confiscaron durante la investigación tenencias de criptomonedas por valor de seis cifras (activos rastreados hasta la extorsión), pero aún no las han devuelto a la empresa víctima, lo que habría tirado por tierra las iniciativas de reestructuración.
Curiosamente, según se hace eco GB Hackers, la retención de fondos incautados habría precipitado la caída de la empresa, enfatizando la ironía de que a las víctimas se les niegue la restitución a pesar del daño demostrado.
Según se informa, las investigaciones realizadas han identificado a tres sospechosos vinculados a ataques a múltiples entidades.

