La página web de contenido para adultos amateur, Frivol.com, ha anunciado una preocupante brecha de seguridad. De manera accidental, el servicio dejó una base de datos privada accesible a cualquiera, filtrándose 479.000 direcciones de email únicas, según ha podido descubrir la página de información especializada en ciberseguridad Cybernews.
Desde la firma han negado que Frivol haya sufrido una fuga de datos y aseguran que los detalles de los clientes no estaban almacenados en los sistemas afectados. «Solo se vieron comprometidos datos de registro insignificantes», ha declarado un representante de Interquest al citado medio.
Los investigadores de Cybernews hallaron la instancia abierta en 2026 y la empresa pasó a asegurarla rápidamente. Estos contactaron a la compañía tras descubrir la base de Kibana, propiedad de Frivol.com. Pese a que el sitio web no reconoció el problema, la base de datos expuesta se eliminó rápidamente del acceso público.
Riesgos para los afectados
Según advierten los expertos de Cybernews, este agujero de seguridad puede llevar a riesgos de sextorsión y ataques de ingeniería social contra consumidores de contenidos pornográficos
“Además, las personas expuestas por la filtración de datos pueden sufrir daños a su reputación o psicológicos debido al estigma y la vergüenza que suelen asociarse con el contenido para adultos”, explican los investigadores.
Lo que hace la brecha más preocupante es que algunas direcciones de correo electrónico usadas para registrar una cuenta en Frivol.com son emails corporativos, puesto que sus dominios corresponden a organizaciones que se identifican fácilmente.
“El incidente pone de relieve lo vulnerable que puede llegar a ser incluso la más mínima cantidad de datos personales si la empresa no los gestiona adecuadamente, así como la importancia de separar la actividad personal y profesional online y evaluar la propia huella digital», añaden desde Cybernews.
Por el momento no se han encontrado indicios de que los datos expuestos se hayan explotado, pero puede ser cuestión de tiempo, porque los ciberdelincuentes escanean constantemente Internet con herramientas automatizadas para detectar bases de datos expuestas. «Si nuestro equipo logró encontrarlo, también podrían hacerlo los actores maliciosos», concluyen.

