Ocurrió allá por mayo de 2021. El conocido grupo de ransomware Conti, vinculado a Rusia, decidió ir a por el servicio de salud irlandés (HSE por sus siglas). 

La banda logró engañar a un usuario para que descargara un archivo de Microsoft Excel que llevaba trampa. Dado que el software antivirus instalado en el ordenador del servicio no se había actualizado correctamente este no pudo bloquear la ejecución del malware. 
Conti pudo entrar en el sistema informático, bloqueando su acceso. Así, HSE se vio obligada a cerrar toda su infraestructura y los hospitales tuvieron que recuperar el lápiz y el papel. Las citas fueron canceladas y se produjeron interrupciones significativas en el Hospital Nacional de Maternidad. 

Además de los paros y esperas interminables para ser atendidos y tratados, los pacientes vieron cómo su información confidencial comenzaba a circular online. Conti había pedido 20 millones de dólares como rescate, una cantidad que el organismo sanitario se negó a pagar.

Llega tarde, pero llega

Ahora, cuatro años después, la Seguridad Social irlandesa ha decidido compensar a los afectados por lo ocurrido. Así, ha decidido darles 750 euros por cabeza. Además, se otorgarán otros 650 euros por persona para cubrir los costes legales de las víctimas. 

Varios medios de comunicación señalan que varios pacientes ya han aceptado esta cuantía. Aunque puede que parezca una cifra algo baja, hay que recordar que el HSE informó de que sus datos estaban expuestos a más de 90.000 personas, así que la factura podría superar a los 100 millones de euros si se dan acuerdos similares. 

La institución asegura tras cuatro años de investigación y seguimiento no ha hallado ninguna evidencia de que la información a la que se accedió de manera ilegal se haya usado para estafas o fraudes.