La noche del miércoles 15 de abril, Inditex, compañía propietaria de Zara, ha comunicado que ha sufrido un ciberataque que ha afectado a sus bases de datos internas.

Según Inditex, la brecha no ha comprometido datos personales, solo “información de la relación comercial con clientes de diferentes mercados”. Esta es la información que el grupo textil afirma que no ha sido sustraída: nombre y apellidos de los clientes, teléfono, contraseñas, tarjetas bancarias y medios de pago adicionales.

Protocolos de seguridad

Como impone la norma, tras el incidente Inditex ha seguido los protocolos de seguridad habituales para intentar bloquear las posibles consecuencias y ha dado aviso a las autoridades.

El objetivo del ataque fue un antiguo proveedor tecnológico de Inditex. Otras compañías con actividad internacional también han sufrido las consecuencias de esta acción.

Asegura la compañía fundada por Amancio Ortega que no existe riesgo alguno para los usuarios y que los clientes pueden continuar utilizando sus cuentas de usuario sin que ello suponga riesgo alguno. El grupo dispone de un equipo especializado en ciberseguridad.

También contra Mango

Objetivo de los cibermalos, las grandes marcas del mundo de la moda están en la diana del ciberdelito. El pasado mes de octubre, Mango sufrió un acceso no autorizado a los datos de contacto de sus clientes empleados en campañas de marketing, mediante uno de sus servicios externos.