El resultado ha sido atronador: más de 75.000 usuarios vinculados a este tipo de actividades ilegales identificados.
Además, se practicaron cuatro detenciones, se desactivaron 53 dominios asociados a estas infraestructuras y se emitieron 25 órdenes de registro en diferentes jurisdicciones.
La acción conjunta ha contado con la participación de Australia, Austria, Bélgica, Brasil, Bulgaria, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Alemania, Japón, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Países Bajos, Noruega, Polonia, Portugal, Suecia, Tailandia, Reino Unido y Estados Unidos.
Según los datos compartidos por Europol, esta operación forma parte de un esfuerzo que llevaba muchos meses trabajando con el objetivo de desmantelar las redes que facilitan ataques a gran escala contra servicios digitales.
Cómo funcionan los servicios DDoS por encargo
El modelo de negocio detrás de los ataques DDoS ha evolucionado hacia plataformas conocidas como booter o stresser.
Estos servicios permiten a cualquier usuario, incluso sin conocimientos técnicos avanzados, lanzar ataques contra páginas web, servidores o redes completas siguiendo simples instrucciones.
La infraestructura que sustenta estos servicios incluye servidores distribuidos, bases de datos de objetivos y sistemas automatizados capaces de generar tráfico masivo para saturar los sistemas atacados.
Al intervenir estas infraestructuras, las autoridades han logrado cortar de raíz una parte significativa de la capacidad operativa de los ciberdelincuentes.
Durante los meses previos a la semana de acción, los equipos internacionales llevaron a cabo diversos sprints operativos, en los que especialistas en ciberseguridad y fuerzas policiales colaboraron para identificar a los usuarios más activos y desmantelar los servicios clave.
Como resultado, se incautaron bases de datos con información de más de 3 millones de cuentas vinculadas a plataformas de DDoS por encargo.
Este volumen de datos ha permitido a Europol y a las agencias nacionales generar inteligencia procesable, facilitando la identificación, geolocalización y seguimiento de miles de sospechosos en distintos países.
Un ciberdelito accesible y en expansión
Uno de los aspectos más preocupantes del fenómeno es su accesibilidad. A diferencia de otras formas de ciberataque más complejas, los DDoS por encargo pueden ser ejecutados por usuarios con conocimientos muy básicos, lo que amplía enormemente la base potencial de delincuentes.
Según Europol, esta facilidad de acceso ha convertido el DDoS en una de las tendencias más extendidas dentro del ecosistema delictivo digital.
Los ataques suelen dirigirse a objetivos cercanos geográficamente, como empresas locales, proveedores de telecomunicaciones o plataformas de comercio electrónico, aunque también se registran campañas coordinadas de mayor alcance.
Las motivaciones detrás de estos ataques son diversas. En algunos casos responden a simples pruebas o curiosidad, especialmente entre usuarios jóvenes.
En otros, están vinculadas a movimientos de hacktivismo o a estrategias de extorsión, donde los atacantes exigen pagos a cambio de cesar la interrupción de servicios. También se detectan usos competitivos ilegales, con empresas que buscan perjudicar a rivales bloqueando sus sistemas.
¿Cuál es la estrategia tras la Operación PowerOFF?
A medida que la Operación PowerOFF avanza, las autoridades han comenzado a reforzar su estrategia preventiva con acciones policiales y campañas de concienciación dirigidas a potenciales infractores.
Entre las medidas adoptadas destaca la creación de anuncios específicos en motores de búsqueda como Google, diseñados para interceptar a usuarios que buscan herramientas de DDoS por encargo. Estos mensajes advierten de las consecuencias legales y del carácter delictivo de estas prácticas.
Asimismo, se han eliminado más de 100 URLs que promocionaban servicios ilegales de este tipo de los resultados de búsqueda, reduciendo su visibilidad y accesibilidad.
Otra iniciativa relevante ha sido el envío de mensajes de advertencia directamente en blockchains utilizadas por los delincuentes para realizar pagos, una estrategia novedosa que busca impactar en el propio entorno financiero de estas actividades.
Además, el portal oficial de la operación www.operationpoweroff.eu, ha sido actualizado para ofrecer un seguimiento detallado de las acciones en curso y reforzar la transparencia del proceso.
El éxito de la operación ha tenido lugar gracias a una estrecha cooperación entre cuerpos policiales y agencias especializadas de los 21 países participantes.
Entre ellos figuran organismos como el FBI y el Departamento de Justicia en Estados Unidos, la Policía Federal Australiana, la Oficina Federal de Policía Criminal de Alemania o la Policía Judicial en Portugal, entre otros.

