Puede resultar paradójico, pero dispositivos diseñados para brindar seguridad, como las cámaras de vigilancia o los vigilabebés, pueden ser una puerta de entrada para aquellos que se encargan precisamente de violarla.
El Centro de Ciberseguridad de Bélgica (CCB) ha lanzado una advertencia a los ciudadanos avisándoles de que los ciberdelincuentes están comprometiendo activamente cámaras IP y usándolas para diferentes actividades maliciosas, que van desde ataques de denegación de servicio distribuida (DDoS) hasta espionaje a infraestructuras críticas.
Según la agencia belga, estos dispositivos facilitan a los amigos de lo ajeno la entrada a las redes de las empresas.
«Una cámara IP comprometida puede utilizarse como punto de entrada para infiltrarse en una red corporativa. Dado que estas cámaras suelen tener funciones de seguridad deficientes, algunos ciberdelincuentes las utilizan para obtener acceso inicial a la red y, desde allí, atacar los dispositivos internos», explica el CCB.
No se trata de algo nuevo. El mes pasado la firma de ciberseguridad Hunt.io descubrió que más de 14.000 cámaras Dahua en Ucrania y Rusia habían sido pirateadas y utilizadas para robar datos. La operación fue bautizada ‘CameraSwarm’.
Hay un problema muy claro y que provoca que se produzcan grandes agujeros por los que se cuelan los ciberdelincuentes. A menudo, las cámaras conectadas tienen software obsoleto y sin actualizar o apenas cuentan con protecciones.
Medidas para proteger las cámaras IP
La agencia de ciberseguridad belga aconseja a los usuarios que se aseguren de que sus cámaras estén actualizadas con todos los parches de seguridad disponibles o que las reemplacen una vez que hayan llegado al final de su vida útil.
Además, es recomendable cambiar las contraseñas predeterminadas con la mayor celeridad posible, deshabilitar el acceso a internet que resulte innecesario o la administración remota, como FTP y UPnP, usar la autenticación multifactor (MFA) y colocar las cámaras en una red/VLAN separada, como una red Wi-Fi para invitados.
En cuanto a las organizaciones, el CCB también les pide que mejoren sus capacidades de vigilancia y detección para identificar cualquier actividad sospechosa relacionada y garantizar una respuesta rápida en caso de intrusión.

