Los hackers están empleando la película La Odisea como cebo para infectar ordenadores. La amenaza ya ha dejado varios cientos de víctimas en Europa, con España entre los países más perjudicados.

Los cibermalos esconden el malware en archivos distribuidos mediante redes torrent, presentándolos como copias de películas populares.

España, Países Bajos, Bélgica y Alemania figuran entre los territorios europeos con mayor número de afectados, según los datos de la compañía de ciberseguridad.

Un ciberataque que ya ha alcanzado varios continentes

La investigación sitúa el inicio de esta operación, al menos, a mediados de agosto de 2026. Y es que, desde entonces, los investigadores han identificado infecciones en distintos sectores económicos y países.

Además de los cuatro mercados europeos mencionados, se han localizado víctimas en Rusia, Turquía, Japón, Kenia, Uganda y Colombia.

Entre las organizaciones comprometidas también aparecen compañías tecnológicas, consultoras, comercios, empresas de transporte y negocios agrícolas, además de entidades gubernamentales.

Uno de los aspectos más preocupantes es que los delincuentes consiguieron comprometer un conocido repositorio público de torrents, aprovechando su infraestructura para distribuir archivos infectados.

Este procedimiento aumenta las posibilidades de que los usuarios confíen en las descargas, especialmente cuando proceden de páginas que ya conocen.

Un malware diseñado para esquivar los antivirus

El programa malicioso utiliza una estructura dividida en varias fases, donde su objetivo es dificultar la identificación del ataque y mantener el acceso al ordenador durante el mayor tiempo posible.

La primera etapa comienza con un componente denominado loader, encargado de iniciar la ejecución de otros módulos.

Este elemento incorpora mecanismos capaces de reconocer determinados entornos de análisis, conocidos como sandboxes, que utilizan los investigadores y las soluciones antivirus para examinar archivos sospechosos.

Cuando detecta que está siendo observado, puede modificar su comportamiento para complicar el análisis.

Después, el malware incorpora nuevas funciones que permiten mantenerse activo tras reiniciar Windows, obtener privilegios elevados y facilitar el control remoto del dispositivo.

Una de sus capacidades consiste en eludir el Control de cuentas de usuario (UAC), mecanismo de Windows que normalmente solicita autorización antes de ejecutar determinadas operaciones administrativas.

Los atacantes utilizan la blockchain de Solana

La campaña presenta otra característica técnica poco habitual: utiliza la cadena de bloques de Solana para localizar su infraestructura de mando y control.

En lugar de depender exclusivamente de una dirección convencional, el malware consulta información vinculada a esta red para obtener los datos necesarios para comunicarse con los servidores de los atacantes.

Este sistema puede dificultar las operaciones destinadas a interrumpir las comunicaciones maliciosas.

Konstantin Isakov, experto en seguridad de Kaspersky GReAT, indica que el ataque combina un método de distribución muy común con herramientas técnicas avanzadas. “La campaña destaca por combinar un señuelo muy habitual con un diseño técnico sofisticado”, dice el investigador.

También advierte de que “los usuarios deben extremar las precauciones al descargar archivos desde fuentes no oficiales”, ya que contenidos aparentemente inofensivos pueden utilizarse para comprometer dispositivos.

Cómo evitar que una descarga infecte el ordenador

La principal recomendación consiste en evitar archivos procedentes de páginas desconocidas o repositorios cuya seguridad no pueda verificarse.

Los expertos desaconsejan desactivar el antivirus para instalar programas o abrir archivos descargados, incluso cuando una página indique que es necesario hacerlo.

También resulta conveniente mantener actualizados Windows, los navegadores y las herramientas de protección, además de desconfiar de supuestas películas que incluyen ejecutables o instrucciones para instalar software adicional.

En el ámbito empresarial, Kaspersky recomienda establecer políticas claras sobre las aplicaciones que pueden instalarse en los equipos corporativos.

Las organizaciones también deberían contar con herramientas de detección y respuesta, conocidas como EDR o XDR, capaces de identificar comportamientos sospechosos y facilitar la investigación de incidentes.