Las autoridades estadounidenses han llevado a cabo una de las mayores operaciones contra la piratería deportiva de los últimos años al intervenir cerca de 400 dominios de internet que ofrecían retransmisiones ilegales de los partidos del Mundial de fútbol 2026.

La operación, bautizada como Operation Offsides, ha sido coordinada por el Departamento de Justicia de EE.UU. junto al Centro Nacional de Coordinación de Derechos de Propiedad Intelectual e Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).

Según el Ejecutivo norteamericano, los sitios web permitían acceder en tiempo real a los encuentros del campeonato infringiendo las leyes de propiedad intelectual y generando beneficios económicos mediante publicidad y otras vías de monetización.

De acuerdo con el Departamento de Justicia, el objetivo de la operación es desmantelar las redes internacionales que se lucran con la distribución ilegal de contenidos deportivos aprovechando la enorme popularidad del torneo. 

«Hemos incautado cientos de dominios utilizados para retransmitir ilegalmente partidos del Mundial con ánimo de lucro», ha señalado el fiscal general adjunto A. Tysen Duva en un comunicado oficial.

Los dominios intervenidos estaban vinculados a servidores e infraestructuras repartidas por varios países, entre ellos Perú y Bulgaria, mientras que las actuaciones han contado con la colaboración de autoridades de Croacia, Rumanía, Polonia y Colombia. 

Además, la operación ha recibido el apoyo de organizaciones y empresas como FIFA, NBCUniversal, Warner Bros, beIN Media Group y la Alliance for Creativity and Entertainment (ACE).

Esta operación gana por goleada

Las autoridades estadounidenses han destacado que esta actuación ha superado ampliamente la realizada durante el Mundial de 2022, cuando el número de dominios intervenidos fue considerablemente menor.

Más allá de las infracciones de copyright, el Departamento de Justicia advierte de que muchas plataformas de streaming ilegal representan un riesgo para los usuarios, ya que suelen incorporar malware, campañas de phishing, robo de credenciales y otros tipos de ciberamenazas mediante anuncios maliciosos o redirecciones fraudulentas.

El Departamento de Justicia asegura que la investigación sigue abierta y que continuarán actuando contra los operadores de este tipo de servicios ilegales durante el resto del campeonato.